GRAFFITI: de pies a cabeza

Por Eva Luz Menéndez López
Es imposible ignorarlas. El brillanteo que evoca la época de los años 80, el graffiti que viaja en su superficie, hacen la experiencia de caminar algo distinto. Las tenis y las gorras han dejado de ser simples accesorios del deporte. Jóvenes artistas encuentran allí y ahora un nuevo canvas para dibujar su identidad.

Para el colectivo Clown 787, los accesorios son los que hacen la diferencia. “La gente siempre te mira de abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo; así que es bueno empezar y terminar bien”, dijo Lu, uno de los integrantes del Clown.

Las tenis y las gorras se consideran medios más efectivos que la pared. “Yo soy un satélite ambulante. Lo que estoy mercadeando es algo que puedes poseer y decir: yo lo quiero”, contrario a la pared que la observas pero no puedes vestirla.

Mientras, para los integrantes del Corográfico, las tenis no le quitan protagonismo a la pared, sino que se convierte en un espacio más. “El espacio urbano tiene dos propósitos: estético y de denuncia social; las tenis es más estético”.

Ambos accesorios se han vuelto una necesidad básica del ser humano. Las tenis ayudan a caminar mejor y las gorras protegen de los rayos del sol. Sin embargo, su uso no es tan popular. Por mucho tiempo se han asociado a los jóvenes que pertenecen a la escena del hip-hop y del reggaetón.

“Es parte de la identidad que queremos representar”, abundó Acty2, integrante del Corográfico. “Los que trabajan en corporaciones se sienten bien con sus zapatos ′punticuadrao′, nosotros nos sentimos más cómodos así”.

Lu asegura que con estas prácticas se está rompiendo un estereotipo ya que en los años 80 eran las personas del ghetto las que usaban gorra y tenis. Mas con el reggaetón se superaron muchas barreras y gente de otras clases sociales se han atrevido, por moda o gustos particulares, a ser más creativos al vestir. 






Un lenguaje universal





    




Ambos grupos cuentan con un mercado en Puerto Rico dispuesto a comprar su arte. Los precios pueden fluctuar entre 30 a 300 dólares dependiendo de lo que el individuo desee. En el caso del Clown, no venden las tenis sino el cliente las lleva con los elementos del diseño en mente. Aunque a veces ofrecen gorras con un boceto estandarizado creado por ellos, también trabajan originales. Los clientes suelen ser desde los 16 a 24 años. Según Tashai, otro miembro del Clown, esto se debe a que los de 24 años en adelante son muy conservadores.

También en países como Japón, España y Estados Unidos hay muchos artistas incursionando en este mercado; el colectivo español En-T y el colectivo norteamericano London Police, entre otros.
     Cuidado con la gorra que no se vaya a caer  




El código:
     No me pises las tenis, alguien se mató pintándola
¿Quiénes son?



El Clown está en planes de conseguir un local para vender su arte.
Los integrantes son:

Lu
Tenchi
Matrix
El Coro se encuentra trabajando en una publicación ilustrada de sus graffitis y una exposición en Nueva York.
Los integrantes son:
Acty2    
Rimx   
Does
Esco
Smoke
Spear

En la foto, Tenchi y Lu
Foto: Noelia González Casiano
Fotos: Acty2
Ediciones pasadas de LaJota...
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